Los desaparecidos de Ayotzinapa - Ayotzinapa una vida detrás de cada nombre

Publié le 4 Janvier 2017

Le 19 février 2015 j'ai écrit un long poème (c'est le plus long que j'ai  fait d'ailleurs) pour rendre hommage aux 43 disparus d'Ayotzinapa, pour soutenir leurs familles à leur recherche.

Parce que je me disais que le nombre tue le nom, qu'être parent d'un enfant disparu au milieu de 42 autres du même âge et avec des points communs devait être difficile à vivre aussi j'ai séquencé le poème en 43 vers et chaque jour pendant 43 jours j'ai édité le poème ainsi découpé pour le garçon qui était à  l'honneur.

Mais ce poème avait peu de chance de toucher ceux auxquels il était destiné puisqu'il était en langue française.

Au fur et à mesure que le temps passait, je suivais sur fb les parents des disparus et chaque fois qu'une famille fêtait l'anniversaire de la naissance d'un de ses jeunes, je traduisais le vers à lui dédié.

C'est qu'entre temps j'avais entrepris d'apprendre cette langue nécessaire.

Maintenant, j'ai terminé de traduire l'ensemble du poème que voici dans sa version espagnole, je crois que ce poème à enfin trouvé sa raison d'être.

J'espère qu'il trouvera un écho et sera comme une vague de tendresse enroulée de sa poésie pour réconforter les coeurs en souffrance.

Et j'espère toujours ainsi que les parents revoir en vie ces chers disparus.

Caroleone

Jhosivani Guerrero de la Cruz

El número mata el pensamiento
La cifra adormece la pena
Y el individuo en la multitud
¿Dónde está? ¿Dónde están los que lo gustan?

Luis Angel Abarca Carillo

 

Sigo mi vida
A caballo sobre una estrella
Que se corre a través de un cielo de bronce.

Marco Antonio Gómez Molina

Las nubes no son tan huecas
En su corazón encontramos allí
Un mullido cierto
Una fibra quien reconforta
Cuando la pena nos exhorta.

Saúl Bruno Garcia

Hile el torno de los años perdidos
Con un algodón de abundancia
Un día el tiempo recuperara
La pena.

Abel García Hernández

Soy el curso de un torrente
A las ondas de dinero
Los peces me salpican
Y yo me río y toso.

Jorge Antonio Tizapa Legideño

No busque mi nombre
Él está en sus corazones
No pierda mi cara
Él quedará joven para siempre
Mírelo, no lo olvide.

Carlos Lorenzo Hernández Muñoz

Soy una chispa
Provocada por el choque de un sílex
Contra un pyrite de vida demasiado breve.

Emiliano Alen Gaspar de la Cruz

Mi vida la ofrecí tal un regalo
Que se ofrezca a un transeúnte desconocido
Él hizo lo que quería
Yo le miro llorar
No comprendo porque estoy allí
Cerca de usted.

Felipe Arnulfo Rosa

Soy la espuma que corre sobre la espalda del caballo
Se desprende
Y tumba a los pies en la montaña
Del futuro.

Adan Abraján de la Cruz

Una espiga de maíz un día me dice
Cómplice:
Teje para mí la fibra de la esperanza
Sobre el codex del país liberado
Habrá escrito allí tu nombre.

César Manuel González Hernández

Soy el viento
Que se corre por encima de sus cabezas
Tal un pájaro ligero 
En el corazón de un flujo pasajero.

Benjamin Asencio Bautista

En sus corazones existe una puerta
Que es el de la felicidad.
Abrirla para mí.

Miguel Angel Hernández Martínez

Soy el colibrí de la esperanza
Que tira del corazón de las flores
Un néctar de abundancia
Para aliviar las penas.

Mauricio Ortega Valerio

Las lágrimas fertilizan las flores
Del amor
Y el pensamiento de su macula
Inclina su cabeza sobre la memoria.

Miguel Angel Mendoza Zacharias

Soy el sol en su vestido de verano
Él dibuja una sonrisa satisfecha
Cuando él mira a los
Un día me encantó.

José Angel Campos Cantor

El número mata el nombre
La masa olvida la masa
Y yo que soy
¿En medio de sus desconocidos?

Cutberto Ortiz Ramos

Soy la piedra del sol
Que brilla intensamente
Más fuerte que otras
Ella grita a la luna mi sacrificio.

Bernardo Flores Alcazar

Una estrella fugaz un día me dijo:
No te pares de hilar el camino del tiempo
Un día él te alcanzará.

Cristían Tomás  Colón Garnica

Soy un claroscuro de verde y de azul
Quién, sobre las paredes de la ciudad
Extiende su horizonte
Tranquilo.

Israel Caballero Sánchez

Un pasajero sobre el tren de nubes
Un día pensaba haber hecho naufragio
A la destinación llegaste
Le digo, yo era el primero.

Jorge Luis Gonzalez Parral

Soy el ratón que se cuela por todas partes
En los corazones ella hace allí agujeros
Que la araña mi hermana
Recose con felicidad.

Israel Jacinto Lugardo

Sobre la balsa de la aventura
Yo chavirais un día
Era en el futuro.
Hoy estoy allí
Y las aguas parecen tranquilas.

Marcial Pablo Baranda

Soy un diamante que brilla al firmamento
De una vida que busca.

Abelardo Vasquez Peniten

Si la historia del país olvida que yo existía
No será por no haber gritado mi nombre
Escribe mi nombre sobre las paredes de la justicia.

Cristían Alfonso Rodríguez Telumbre

Soy una flor sin espina
Demasiado temprano segada por la guadaña del destino.

Carlos Iván Ramírez Villareal

Mi país no podía de allí más de ser irrigado de sangre.
Empeñé allí mi palabra
Y él quiso agarrar hasta mi vida.
La historia no olvidará mi nombre.

José Angel Navarrete González

Soy un águila que perdió su nido.
Su rumbo es desconocida
Pero en el cielo las estrellas
Trazan una mapa.
¿Tal vez la conocen?

Martín Getsemany Sánchez García


Era una vez de los chicos
Que no tenían frío en los ojos.
Ellos se cogen por la mano
Bien por encima de las leyes terrestres
Sus nombres escindidos son caricias.

Dorian González Parral

Soy un huracán que sopló brevemente
Sobre el curso de una existencia incrementada
En la cama de un río a las ondas perdidas.

José Luis Luna Torres

La novela del país no tiene palabra FINA.
Cada vida abatida firma una página
De un manuscrito que no sabe más lo que él
Escribe.

José Eduardo Bartolo Tlatempa

Soy el quetzal de los días felices
Que canta la canción del amor
En el selva,
Vestido de sus bellos atavios.

Antonio Santana Maestro

Míreme
Recordar del nombre que fue el mío
Él fue escoge por mis padres
Es digno y simple
Así como el pan caliente que sale del horno.

Jorge Alvarez Nava

Soy un guijarro que rueda sobre la playa abandonada
Su balanceo recita la poesía
De esos que se pelean para la justicia
Y para la paz.

Magdaleno Ruben Lauro Villegas

Sobre el papel de amate, escribe mi nombre
Debe quedar grabado en el manuscrito de la historia
Así como una perla que falta al espejo
De la verdad.

Luis Angel Francisco Arzola

Soy la bruma que despacio se instala
Para peinar las montañas del tiempo.

Julio César Lopez Patolzin

Si el tintero de la memoria se agota
Recargue de tintas del futuro
Ellas se encuentran por todas partes
Donde se destila el amor.

Jonás Trujillo González

Soy el tucán que vigila el bosque
Desde lo alto del canopée
Veo todos sus hechos
Y sonrío de mi pico imponente
Cuando veo sus felicidades
Y lloro
Cuando bebo sus penas.

Leonel Castro Abarca

Eran una vez tres pequeñas brumas
Que se cogían la mano por encima de los nubarrones
En medio de ellas sonrío tiernamente.

Giovanni Galindes Guerrero

Soy el pinzón que canta el amor
Que canta la lluvia y el sol ingreso
Que en sus cabezas destila un pedazo
De cielo siempre azul.

Jorge Anibal Cruz Mendoza*

Si la memoria no se borra del tiempo
Recuerde cual chico yo era
Lo que me gustaba
Y cual carcajada tenía mi risa.

Everardo Rodríguez Bello

Soy la niña de sus ojos que deben reírse
Sonreír a la vida
Y levantar el estandarte de la lucha
Para la verdad.

Jesús Jovany Rodriguéz  Tlatempa

Sobre el dibujo de la Osa mayor 
Juego a la rayuela
Entonces me suavemente equilibro
Sobre la cola de una estrella fugaz
Al sonido de la música de mi país
México.

Alexander Mora Venancio

Ellos querían enterrarnos
Hacernos desaparecer bajo tierra
Que nuestra existencia no sea más que polvo.
Ellos no sabían que éramos de las semillas.

Carole Radureau (19/02/2015)

Rédigé par caroleone

Publié dans #Mes anar-poèmes, #Ayotzinapa, #Los desaparecidos

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